Condecoración de Su Alteza Imperial el Príncipe Heredero AKISHINO de Japón y de Su Alteza Imperial Princesa MAKO

Condecoración de Su Alteza Imperial el Príncipe Heredero AKISHINO de Japón y de Su Alteza Imperial Princesa MAKO

Condecoración de Su Alteza Imperial el Príncipe Heredero AKISHINO de Japón y de Su Alteza Imperial Princesa MAKO

El Excelentísimo Señor Presidente de la República del Paraguay, Mario Abdo, en su carácter de Gran Maestre de la Orden Nacional del Mérito, ha decidido otorgar por el Decreto Nº 5849 de fecha 18 de agosto de 2021 a Su Alteza Imperial el Príncipe Heredero Akishino de Japón y por Decreto Nº 5848 de la misma fecha a Su Alteza Imperial Princesa Mako la Gran Cruz Extraordinaria.

La condecoración se otorga en el marco del 15 aniversario de la visita a Paraguay del Príncipe Heredero AKISHINO y del 5 aniversario de la visita de la Princesa MAKO, hermano y sobrina respectivamente de Su Majestad Imperial el Emperador Naruhito.

La condecoración fue impuesta el día 5 de octubre de 2021 por el Embajador del Paraguay en Japón Raúl Florentin Antola y se realizó en la residencia oficial de Su Alteza Imperial el Principe Heredero Akishino en Tokio.

Condecoración de Su Alteza Imperial el Príncipe Heredero AKISHINO de Japón y de Su Alteza Imperial Princesa MAKO

El Príncipe Akishino visitó nuestro país del 1 al 4 noviembre del año 2006 en ocasión de la conmemoración del 70 aniversario de la inmigración japonesa y su hija la Princesa Mako del 7 al 11 de septiembre del 2016 por los 80 años de la inmigración nipona a Paraguay. En ambas ocasiones, los Príncipes tuvieron una nutrida agenda con autoridades nacionales y representantes de la sociedad civil de nuestro país. Cabe destacar que la Familia Imperial siempre mantuvo una relación muy amistosa con el Paraguay, la cual se vio reflejada en las múltiples visitas de varios de sus miembros, como el del entonces Príncipe Heredero Akihito (hoy Emperador emérito) y Señora Princesa Heredera Michiko en 1978, del Príncipe Hitachi y Señora Princesa Hanako en 1986, así como el de la Princesa Takamado, esposa del Príncipe Norihito, primo del Emperador Emérito Akihito. Cabe destacar que el Príncipe Hitachi y la Princesa Hanako fueron condecorados en Tokio el 20 de febrero de 1987, posterior a su visita al Paraguay, por el entonces Embajador Juan Carlos HRASE VON BARGEN (Periodo 08/10/1984 – 18/07/1989) por haber contribuido a fortalecer las relaciones entre Paraguay y Japón. La condecoración recibida en ambos casos fue la Orden Nacional del Mérito en la categoría de Gran Cruz Extraordinaria, la que corresponde conforme al artículo 22º de la Ley Nº 394 del 1956.

El Príncipe Akishino y la Princesa Mako se destacaron principalmente por mantener una relación muy especial con el Paraguay, participando en diversos actos oficiales conmemorativos respecto a nuestro país. Asimismo, el Príncipe Akishino y toda su Familia, recibieron regularmente en audiencia a la delegación de jóvenes paraguayos del Colegio Paraguayo-Japonés con sede en Asunción durante su estadía en Japón. Así como las visitas de los Príncipes contribuyeron a estrechar aún más las excelentes relaciones existentes entre Japón y Paraguay, sus participaciones en los eventos organizado por la Embajada en Tokio realzan la imagen y contribuyen significativamente en promocionar nuestro país en Japón. La popularidad de la Familia Imperial en Japón es inalterablemente buena y altamente respetada por la población y por la clase política de este país, por lo cual las relaciones que Paraguay mantiene con la Familia Imperial Japonesa han sido sumamente positivas para nuestro país.

Todas las visitas oficiales de la Familia Imperial de Japón al Paraguay contribuyeron sin duda a afianzar la amistad de Paraguay con el Japón y particularmente con la Familia Imperial, promocionando con esto un mayor entendimiento entre nuestros pueblos. La Familia Imperial tuvo una participación importante para que hoy Paraguay y Japón sean socios importantes, que trabajan juntos a favor del bienestar de nuestras naciones y del mundo por igual, a través de la promoción de los valores que ambos compartimos: entre ellos la Democracia, libre comercio y los derechos humanos.

Es innegable que la presencia de miembros de la Familia Imperial en Paraguay dio constantemente un nuevo impulso a los convenios de cooperación entre nuestras naciones.

Las relaciones que Paraguay mantiene con Japón datan del 17 de noviembre de 1919 y son caracterizadas hoy por una amistad muy profunda, a pesar de la enorme distancia geográfica existente. Hace dos años se estuvo conmemorando esta amistada centenaria con varias actividades en Paraguay y en Japón, recordando varios aspectos que caracterizan nuestra amistad y que hoy representan los pilares de nuestras relaciones. Este aniversario fue destacado desde un principio por la presentación del logo de los 100 años, diseñado por el japonés Tai SATO, durante la visita oficial al Paraguay del entonces Primer Ministro de Japón Shinzo ABE en Diciembre de 2018.

La Migración de Japoneses al Paraguay que comenzó en 1936, puede ser considerada como uno de los pilares principales y el verdadero inicio de la construcción de nuestra amistad con Japón. En ese entonces, Paraguay cooperó para mejorar el destino de varias familias japonesas, quienes a su vez agradecieron esa acogida con una contribución importante para el desarrollo del Paraguay. Hoy Paraguay juega un rol importante en la producción de alimentos en el mundo, gracias a la introducción de nuevos métodos, tecnología y especies que fueron introducidos también por los inmigrantes japonés, apoyados por la cooperación oficial del Gobierno de Japón, la cual representa, a su vez, el segundo pilar importante de nuestras relaciones.

Asimismo, hoy la comunidad japonesa es parte importante de la Nación paraguaya, cuyos miembros ocupan altos cargos en el sector público y privado, quienes han contribuido significantemente en el fortalecimiento de la sociedad.

Las comunidades japonesas en Paraguay siempre representaron un vínculo entre ambas naciones y fueron una de las causas que motivaron las visitas de altas autoridades japonesas al Paraguay, y hoy continúan siendo un símbolo de la unión entre nuestros pueblos.